sábado 4 de junio de 2011

Un viaje a través del tiempo

A veces, para vivir otras culturas basta con viajar a otro país, charlar con sus habitantes, probar comidas exóticas. Pero también hay modos de vida que sólo pueden ser conocidos a través de la historia. El Museo Etnográfico Juan Bautista Ambrosetti de San Telmo es el lugar adecuado para conectarse con esas culturas que vivieron hace mucho tiempo.

Ubicado en el casco histórico de la ciudad, a pocas cuadras de la Avenida 9 de Julio, el museo es un espacio dedicado a la investigación, conservación y exhibición de elementos históricos y antropológicos, analizados desde una perspectiva cultural y evolutiva. Funciona desde 1904, en un anexo de la Facultad de Filosofía y Letras, en Moreno 350.

Al ingresar por la puerta principal, uno se encuentra con una recepcionista que le informará que el único costo para visitar las exposiciones en su totalidad y ser parte de una de una visita guiada, es de un bono contribución de 3 pesos. Además, indica que está permitido sacar fotos, pero sin utilizar flash para no dañar el material expuesto.

El Museo posee una variada lista de propuestas para todo público: visitas turísticas guiadas, actividades para familias, talleres, cursos, proyecciones, seminarios y una gran cantidad de propuestas para chicos de diferentes edades.

Actualmente, la única exposición que cuenta con visitas guiadas es De la Puna al Chaco, inaugurada en el 2001 en el primer piso. Aborda la historia social prehispánica iniciada hace más de diez mil años a través de elementos que utilizaban cotidianamente los indígenas del noroeste argentino. La mayoría de los elementos expuestos son el resultado de hallazgos de arqueólogos, impulsados por las investigaciones realizadas por docentes de la facultad.

La muestra se divide en lo que el guía Pablo Lesca denomina “cuatro postas”. Antes de iniciar el recorrido, reparte cuatro morrales a los visitantes. Contienen réplicas de algunas de las piezas expuestas. El recorrido comienza con relatos de la domesticación de animales y la utilización de diferentes plantas y finaliza con la resistencia indígena frente a la invasión española.
En la planta baja y cruzando un amplio patio, se encuentra la biblioteca Raúl Cortázar, abierta al público de lunes a viernes de 14 a 20. Para la curiosidad del visitante, ofrece colecciones clásicas de antropología, arqueología, arte precolombino, textos de viajes y de etnografía no sólo argentina sino del resto de Latinoamérica.

Hay otras tres exposiciones: Entre el exotismo y el Progreso, que contiene objetos exóticos de diferentes culturas desconocidos para los europeos de fines del siglo XIX, Las fronteras de África, compuesta por 24 paneles que reproducen la historia de ese continente y En el confín del mundo, cuyo tema central es la ocupación de Tierra del Fuego a fines del siglo XIX por los europeos.



Noche irlandesa en La Boca

Argentina e Irlanda intercambiaron su vida nocturna el pasado sábado 27, en el marco del proyecto Nightlife Exchange organizado por Smirnoff, el popular vodka de la marca DIAGEO. Esta iniciativa se realizó de manera simultánea en otros 12 países: Australia-Brasil, Canadá-India, Gran Bretaña-Estados Unidos, Alemania-Sudáfrica, Líbano-Tailandia y Polonia-Venezuela.

La consigna de la campaña lanzada a nivel mundial fue “Be There” (Yo estuve ahí) y tuvo como objetivo inspirar a los participantes y promocionar la culminación del proyecto con una gran fiesta. La locación elegida, ubicada en La Boca, fue Elettrica, un gran galpón recubierto con ladrillos.

Moria Casán, Emmanuel Horvilleur, Mike Amigorena, Maju Lozano, Cabito Massa Alcántara y Nazareno Casero fueron algunos de los invitados famosos de la farándula que estuvieron presentes.

Los intercambios se realizaron a través de un simbólico conteiner que fue llenado con ideas de los consumidores de las naciones participantes. Durante la campaña, que duró 3 meses, se pudo participar aportando ideas en la página oficial de Smirnoff en Facebook, a través de una aplicación que permitía registrar las sugerencias que uno quisiera compartir. Los autores de las mejores ideas obtuvieron como premio un viajea la fiesta del país con el que se realizaba el intercambio. Las entradas no estuvieron a la venta, fueron sorteadas a través de concurso y se calcula que aproximadamente 18.000 personas concurrieron a los festejos.

“The Smirnoff Nightlife Exchange Project es un desafío ambicioso que la marca nunca antes ha intentado realizar. Justamente, la campaña Be There se trata de hacer las cosas de manera diferente, desafiando a nosotros y a los consumidores a crear constantemente experiencias del tipo “Yo Estuve Ahí”, sintentiza Chris Lock, director global de la marca a través de los medios.

Ale Lacroix, un reconocido DJ local, actuó como curador de la acción nacional y fue el encargado de seleccionar las propuesas enviadas el 23 de Octubre a Dublín en representación de los los elementos más distintivos de la noche argentina, entre los que estuvieron: la previa con amigos, la picada, Smirnoff con Pomelo, el rock nacional y el arte del fileteado.

Durante el evento local los invitados pudieron disfrutar al aire libre de ‘Street of Dublin’ una recreación de la popular calle de pubs Temple Bar, en donde se encontraron con la posibilidad de competir en pulseadas y dardos, tomar cervezas típicas, escuchar artistas de música celta y a una banda de rock irlandesa tocando en vivo.

La actuación central del intercambio en Argentina estuvo a cargo del DJ Irlandés David de Varela, quien fue presentado por Lacroix y el encargado de cerrar la grilla fue popular DJ argentino, David Zucker posterior a la presentación del Oliverio, otro reconocido DJ nacional. En Irlanda, Argentina estuvo representada por el fileteador Jorge Molina y el DJ Elio Riso, y un show de tango electrónico que tuvo como protagonista a una pareja de bailarines porteños. Las paredes del club Wright Venue, donde se realizó la fiesta en Dublín, estuvieron cubiertas de imágenes de histórica peatonal Caminito.

Dentro del predio no hubo venta de alcohol. Al ingresar a cada invitado se le otorgaba un total de 5 consumiciones, representadas por imitaciones de billetes de diez euros y monedas con el Logo de Smirnoff. Diageo fomentó el consumo responsable de alcohol a través de carteles y avisos proyectados directamente en las pantatallas de la.

La publicidad, realizada por la agencia estadounidense JWT, contó con una fuerte campaña en televisión y medios digitales, y un acuerdo con la cadena MTV, que transmitió en vivo a través de internet las 14 fiestas

En la actualidad, Smirnoff cuenta con una comunidad cibernética de más de dos millones de personas, número que se incremento con el proyecto Nightlife Exchange, que incentivó a los seguidores a participar activamente para ser parte de él.

Las críticas a través de Facebook posteriores a la fiesta fueron pocas y concisas. Apuntaron a la lejanía y el difícil acceso al predio y, principalmente, al mal funcionamiento de la barra principal, no obstante, en su mayoría, los testimonios coincidieron en que la fiesta cumplió las expectativas.

Querida, voy a comprar cigarrillos y vuelvo.

Del drama a la comedia, de la mano del humor negro. Una combinación de géneros que se hace visible a través de escenas de la vida cotidiana y diálogos crudos.

Ernesto (Emilio Dissi), un argentino de más de 60 años, gestor inmobiliario que vivió toda su vida en el interior de Buenos Aires y fue víctima de la debacle económica del 2001, recibe una propuesta sin precedentes. Un hombre de aspecto extraño y con superpoderes (Eusebio Poncela), le ofrece un millón de dólares a cambio de que vuelva a transitar 10 años de su vida, y además le otorga la posibilidad de elegir a qué momento que desea regresar. Se trata de un viaje que no le llevará más de cinco minutos de su existencia real, o el tiempo de ir hasta un quiosco y volver.

“Querida voy a comprar cigarrillos y vuelvo” es la última frase que Ernesto le dice a su mujer antes de emprender su viaje al pasado. Es así como este personaje gris, lleno de frustración, inicia un éxodo descomunal que lo llevará a replantearse su vida. Sin mesura, intentará aprovechar oportunidades perdidas y sacar provecho de la ventaja de contar con las vivencias almacenadas en su memoria.

En la primer escena de la película, el escritor local Alberto Laiseca, autor del cuento inédito en el cual se basa el filme, comienza narrando la historia de cómo adquiere los poderes este extraño hombre; y acompaña la narración de la película con comentarios cínicos y críticas hacía las diferentes actitudes del protagonista.

Dirigida por la dupla Gastón Duprat - Mariano Cohn, propone una reflexión sobre la condición humana y su inexorable necesidad de superación.

lunes 21 de febrero de 2011

Cosplay, pasión por disfrazarse

A principios del 2000, la animación japonesa –animé- tuvo un nuevo auge de difusión en Argentina gracias al lanzamiento de ediciones nacionales de comic japoneses –mangas-, la proliferación de eventos y las facilidades otorgadas por la descargas de archivos a través de internet. A diferencia del anterior estallido, que se registró a mediados de los 90, cuando se comenzaron a transmitir animés por canales de aire y posteriormente por cable, en esta nueva oleada empezaron a hacerse visible grupos de fanáticos que tenían como afición disfrazarse de sus personajes favoritos. En el mundo, esta práctica es conocida como cosplay, de la expresión en inglés costume-play.

Esta actividad no se limita sólo a la animación japonesa, abarca también varios ámbitos más entre los que se destacan los videojuegos y las series de ciencia ficción occidentales.

En la actualidad, el nivel de los cosplayers argentinos -así se denomina a quienes realizan cosplay- es reconocido mundialmente y su exposición va en aumento, ya que participantes locales han ganado competencias internacionales y son numerosos los certámenes nacionales que ofrecen la posibilidad de participar. A la par de esta popularización, también fue creciendo la importancia del cosplay en los eventos en los que antes sólo era un entretenimiento más.

"Considero el Cosplay como una sinergía de distintas artes, la creatividad manual de un artesano o pintor, tales como el teatro, la música o danza a la hora de darle vida al personaje en la propia piel. Sin mencionar estos factores, sólo queda un grupo de gente crecida que juega a disfrazarse rayando lo under con lo anormal" sostiene Victoria Ruíz Menna, creadora del grupo Cosplarg, que actualmente funciona como foro discusión.

En relación a los eventos, que crecen vertiginosamente en cantidad, Victoria indica que actualmente hay dos corrientes muy divergentes entre sí en cuanto a la organización y en la fomentación del cosplay. "Por un lado, hay una que intenta incentivar desde el punto de vista de la diversión en sí, el hobby como uno más, sin tanta difusión masiva, sólo para los que están dentro del mismo ambiente. Por el otro lado, está una que intenta como profesionalizarlo, venderlo como un producto con la correspondiente propaganda", concluye.

En sintonía, Maximiliano, organizador de eventos y miembro del club de fans del animé Sailor Moon En el nombre de la Luna opina que: "La mayor y más radical diferencia entre la década pasada y ésta con respecto al animé, es la forma de relacionarse con las producciones japonesas, que a su vez incide en la forma de relacionarse entre los aficionados. Por un lado la cantidad de series a las que se tenía acceso era muy inferior, apenas una docena que emitían por televisión".

Argentina es bicampeón del Yamato Cosplay Cup Internacional, la primera competencia de cosplay que integra a varios países de América como Brasil, Chile, Argentina, México y Estados Unidos, entre otros.

"Más que una competencia fue un experiencia cultural. El hecho de poder conocer en el mismo lugar a tantas personas de países diferentes y con los mismos gustos fue emocionante. Como se podría haber esperado de cualquier evento masivo donde hay premios importantes, en este caso no hubo rivalidades, al contrario, hubo mucho compañerismo. Después de dos años de haber ido a esa competencia, mi recuerdo más importante no es el de haber sido la primera ganadora de la Yamato Cosplay Cup, sino de la maravillosa experiencia de conocer lugares nuevos y gente tan especial. Espero que muchos más cosplayers argentinos puedan seguir yendo a esa competencia", cuenta Ana María Barrios, primera ganadora argentina de la Yamato, en 2008.